miércoles, 27 de enero de 2016

La Atmósfera

The Blue Planet from the space

Aurora boreal

FOTOS DIARIAS DESDE LA AGENCIA DEL ESPACIO EUROPEA

Aquí teneís un enlace a la página de la Agencia con juegos y actividades. 

ESA-Space for kids

En este otro enlace podreis ver las fotos de la Tierra que el astronauta Paolo Nespoli ha tomado desde el espacio.



Paolo Angelo Nespoli (Milan, Italia, 6 de abril de 1957) es un astronauta de la ESA (Agencia Espacial Europea). En 2007, viajó por primera vez al espacio a bordo del Transbordador espacial Discovery como especialista de misión de la STS-120. En diciembre de 2010 volvió a viajar al espacio a bordo de la Soyuz TMA-20, también fue tripulante de la Expedición 26 y la Expedición 27 como ingeniero de vuelo

lunes, 25 de enero de 2016

Placas tectónicas

25 de enero 2016

Un seísmo de magnitud 6,3 en el mar de Alborán.

 La página web del Instituto Geográfico Nacional (IGN) cuenta con información detallada sobre los movimientos sísmicos que ocurren en el mundo.  Pincha aquí para saber más.

domingo, 17 de enero de 2016

Economía en el Al-Andalus. Marfil y Seda



Una de las principales actividades económicas de los árabes era el comercio.
Sus rutas comerciales se extendían por el Mediterráneo, Europa y África.

Comercializaban con productos muy diversos, incluido esclavos. La mayoría eran productos agrícolas y materias primas. Entre los productos más originales estan el marfil, las sedas y el cuero.

El Bote de Zamora es un ejemplo espectacular del uso que los árabes en el Al-Andalus dieron al marfíl.

Aprende más sobre el Bote de Zamora en este enlace






En cuanto a la seda y su cultivo (SERICULTURA) puedes aprender más en este enlace que te dejo aquí sobre el pueblo murciano de Zacatin de Bullas.

Todo sobre la seda. Pincha aquí


jueves, 31 de diciembre de 2015

Cuento de Navidad escrito por Sonia Ramírez, 12 años.



DIARIO DE UN REFUGIADO EN NAVIDAD:
Aquella mañana amaneció nublada, parecía que iba a comenzar a llover, era el 14 de diciembre de 2014. Hacía frío pero teníamos que comenzar a andar lo más pronto posible. Nos despertamos a las 7:30, en el refugio de Bucarest, en la cabaña número 11. Seguimos el sendero de los refugiados hasta llegar a una parada de tren rumbo a Eslovaquia. Nos montamos. El tren tardó mucho en llegar, unos tres días.
Hoy es día 17. Se acercan las navidades y desgraciadamente ya solo tengo a mi hija María a mi lado. Mi nombre es Shalma, salí de Siria con mis cinco hijos y mi marido hace ocho meses. Tuvimos que salir de allí porque cerca de mi casa pusieron bombas, y mi ciudad (Damasco) está destruida por la guerra. Ellos no han conseguido llegar hasta Eslovaquia, dos de ellos cayeron de la barca y se ahogaron, los otros dos se murieron de hambre, y mi marido no consiguió entrar en el refugio porque había mucha gente, se quedó a las puertas.
Hace mucho frío, mi abrigo lo perdí. Y en los refugios no tienen. Por lo menos tengo comida, bebida y a mi hija. Ayer paseamos por Bratislava, asomándonos de casa en casa viendo a esas felices familias como colocan el árbol de navidad, dándose abrazos y cariño y tan felices. Ojalá nosotros estuviéramos así, me decía mi hija. Nos volvimos al refugio y dormimos. Mañana iba a ser un día muy largo y cansado.
Hoy vamos a ir a Berlín, es nuestro destino final, vamos allí con la ilusión de comenzar una nueva vida.
Ya estamos en el tren. Hay mucha gente y hace calor. En Berlín tengo dos amigos, me dijeron que nos podrían acoger unos días. Pero al llegar a su casa, no se acordaban de mi cara, decían que era una impostora y nos dejaron a mí y a mi hija en la calle, de nuevo estábamos vagando por la calle. Me coloqué en la puerta de Brandemburgo conseguí 18 Euros, fuimos a un McDonald’s. Comimos por fin, hacía días que no comíamos nada.
En el McDonald’s conocí a un señor que nos invitó a su casa a pasar las navidades.
En su casa vivía también otro refugiado sirio, pero no nos pudo presentar porque el otro refugiado había ido a comprar la carne para la cena, era el 24 de diciembre. Ya estábamos sentados en la mesa, llamaron a la puerta, era el refugiado, tenía muchas ganas de conocerle, quizás fuera alguien conocido. Abrió la puerta y pasó, se sentó en la mesa y cuando levanté la vista era él, mi marido, estaba allí, sentado en frente mía. Nunca pensé que nos fuésemos a encontrar, nos levantamos a la vez, mi hija, mi marido y yo, nos dimos un abrazo y seguimos con la cena, con un par de lágrimas de por medio y continuamente dando las gracias al alemán que nos acogió en su casa.
Y este ha sido el mejor regalo de navidad de mi vida.